La moda sostenible gana adeptos y crece el compromiso de grandes marcas

Advierten que la industria debe empezar a tomarse en serio las prácticas éticas para que el sector crezca de forma sostenible.

La industria de la moda es un gigante de 2,8 billones de euros que incluye desde ropa hasta bolsos, pasando por calzado y ropa deportiva. Pero la gran fuente de ingresos es la moda rápida: la producción rápida de ropa que se vende a precios mínimos. 

Moda a un alto coste medioambiental

El mercado se inunda a diario con miles de nuevos diseños, lo que lo convierte en un segmento lucrativo. Pero todo ello tiene un alto coste medioambiental.

Entre las marcas de moda rápida más comunes están Zara, H&M, UNIQLO, GAP, Forever 21 y TopShop. Según un informe de 2017 de la Fundación Ellen MacArthur, una organización benéfica con sede en el Reino Unido que trabaja a favor de una economía circular, cada segundo se arroja a los vertederos o se quema el equivalente a un camión de basura de ropa. De acuerdo al estudio, se calcula que cada año se pierden 475 000 millones de euros por la ropa que apenas se usa o no se recicla.

En total, la industria vierte 92 millones de toneladas de residuos textiles cada año. Y consume 93 000 millones de metros cúbicos de agua, suficiente para satisfacer las necesidades de cinco millones de personas.

Tejidos ecológicos

Una de las formas más eficaces de crear ropa ética es abastecerse de tejidos ecológicos, y una empresa que lleva más de 50 años en el negocio de las fibras y los textiles es el Grupo Lenzing. Es posible que, al comprar una prenda, te hayas dado cuenta de que viene con una etiqueta de TENCEL. Se trata de la principal marca de tejidos de Lenzing, producidos con la circularidad en mente para minimizar el impacto en el medio ambiente.

Stephan Sielaff, director general del Grupo Lenzing, cree que hay un largo camino por delante para que la industria sea sostenible.

Tenemos que tomar las decisiones correctas: comprar menos, comprar buena calidad, lavar menos, y seguir ese camino.

Stephan Sielaff Director general del Grupo Lenzing

“Creo que siempre es bueno pensar en números y el cero es, por supuesto, un objetivo: cuando se habla de ser neutro en carbono, carbono cero…”, dice. “Pero hay que pensar en la situación actual. Estamos hoy en una industria que tiene una tasa de reciclaje del uno por ciento. Como industria tenemos un largo camino por delante, y eso también empieza con usted y conmigo como consumidores. Tenemos que tomar las decisiones correctas: comprar menos, comprar buena calidad, lavar menos, y seguir ese camino. Y entonces podremos hacer avanzar juntos a esa industria hacia una cantidad muy reducida de residuos.”

La reducción de los residuos en la industria de la moda, por tanto, requiere que tanto las marcas como los consumidores tomen decisiones conscientes.

Transformar botellas de plástico en ropa

En Qatar, la moda sostenible está ganando adeptos en un sector que pretende situar a Doha en el mapa como capital de la moda de la región. Hay una creciente comunidad de ecomodistas que pretenden abrirse camino de forma responsable con prendas cómodas, funcionales, elegantes y sostenibles.

RSPR es la primera marca de ropa de Qatar con una colección fabricada íntegramente con botellas de plástico.

Su fundadora, Rina Saleh, utilizó por primera vez el tejido antimicrobiano para fabricar mascarillas al comienzo de la pandemia. Los pedidos de la familia real qatarí catapultaron su marca a la popularidad.

Miles de mascarillas después, Rina lanzó la línea de ropa activa, RSPR, que ha llegado a las estanterías de Harvey Nichols y Galéries Lafayette en Doha. 

“Es nuestra responsabilidad educar a los consumidores sobre cuáles son las ventajas. Y hacerles comprender que tomar decisiones de moda ecológica y ética no significa que no vayas a estar a la moda y que no vayas a ser cool”, opina la fundadora de la marca.

Encontrar una forma rentable de convertir las botellas en ropa no ha sido tarea fácil, pero Rina ya está preparada para lanzar una segunda colección, destinando los beneficios a causas sociales en todo el mundo.

La moda sostenible en Qatar está tomando forma también de otras maneras. Los estudiantes de secundaria están llevando a cabo el Proyecto Upcycle: su iniciativa ha ganado recientemente el premio Global Impact de THIMUN Qatar por dar nueva vida a la ropa vieja. Queda mucho por hacer para eliminar la moda rápida de forma definitiva, y ellos están demostrando que están preparados para el reto. 

Ropa virtual en el Metaverso

Como hemos visto en el mundo del arte y la inversión, las NFT y el Metaverso están de moda también en el mundo de la moda. Las marcas y las grandes empresas de venta al por menor se han subido a la tendencia ofreciendo prendas exclusivas en el mundo virtual: la ropa no existe en sentido físico, pero los compradores pueden, por ejemplo, obtener imágenes de sí mismos con los trajes virtuales. Las plataformas digitales han sido identificadas como motores clave del crecimiento, pero ¿pueden también ayudar a poner fin a la moda rápida?

Achim Berg es socio principal de McKinsey and Company y coeditor del informe anual de McKinsey sobre el estado de la moda. Dice que la prueba de este nuevo mercado será la sostenibilidad.

“Creo que el gran elefante en la habitación, como sabes, es el crecimiento y la sostenibilidad: ¿es eso cómodo primero?”, dice. “Creo que el metaverso está muy claro. Podría ser muy sostenible porque es digital. Creo que hay una oportunidad de crecimiento claramente en el lado digital, pero tiene que ser de forma sostenible. Y la sostenibilidad, por otro lado, tiene que venir de una manera que, ya sabes, es apreciado por los clientes y sigue siendo una oportunidad de negocio viable para las marcas “.

El gasto en moda vuelve a los niveles anteriores a la pandemia

Después de un par de años difíciles, la industria de la moda está en camino de volver a los patrones de gasto prepandémicos, lo que es un buen augurio para las ventas en general. Pero el rápido auge de la moda ultrarrápida no sólo está causando niveles alarmantes de daño medioambiental, sino que también está ampliando las diferencias salariales y preocupando a los compradores. Por tanto, las marcas de ropa deben empezar a tomarse en serio las prácticas éticas para que el sector crezca de forma sostenible.

_________________
Accede a otros artículos sobre los Objetivos de Desarrollo Sostenible en redsostenible.com y síguenos en Facebook, Instagram, Twitter, YouTube, LinkedIn y TikTok.