Alientan a incluir a los migrantes en los planes de recuperación tras la crisis del coronavirus

Para volver a la normalidad después de la COVID-19 y mejorar la contribución de la movilidad humana al desarrollo sostenible será necesaria una mejor integración de los migrantes en las comunidades a las que llegan.

“Mi empleador puso fin a mi contrato”, dijo una trabajadora doméstica indonesia residente en Malasia. “El restaurante cerró por culpa de la COVID”, dijo otra migrante que abandonó Tailandia tras perder tanto su salario como el permiso de estancia. “El propietario nos recortó las horas de trabajo y el salario”, dijo una tercera migrante, trabajadora de una fábrica que tuvo que regresar a su casa en Myanmar.

Los trabajadores migrantes no sólo perdieron sus empleos durante la pandemia, sino que fueron excluidos de las redes de seguridad social y se enfrentaron a la estigmatización y la discriminación tanto en el extranjero como a su regreso. Algunos gobiernos afirmaron que la ayuda a los trabajadores migrantes era responsabilidad de sus países de origen. Cuando en algunos casos las autoridades dieron ayuda alimentaria, hubo reacciones xenófobas en las redes sociales.

Aunque los migrantes fueron de los más afectados por la pandemia, paradójicamente, la crisis sanitaria mundial también reafirmó sus extraordinarias contribuciones. Muchos gobiernos tuvieron que reconocer que los migrantes aportaban conocimientos, apoyo, redes y habilidades en el desarrollo en los países de origen, tránsito y destino. Los gobiernos de Alemania, Argentina, Chile, España, Francia y Perú reconocieron la importancia de los migrantes en la respuesta a la pandemia, garantizando el acceso a puestos de trabajo en sectores clave como la sanidad y la agricultura. En Kenia, el gobierno amplió los visados y trabajó con los empleadores y los trabajadores para conservar los puestos de trabajo.

Integración: La clave para avanzar mejor

La reanudación de la migración será un factor importante para impulsar la recuperación tras la pandemia, si la movilidad humana sigue siendo segura e integradora, y respeta los derechos humanos y las normas laborales internacionales. Sin embargo, convertir la migración en un factor de desarrollo sostenible requiere que los gobiernos, los empresarios, los sindicatos y otras partes interesadas promuevan la integración socioeconómica de los migrantes como una prioridad. La integración empodera a los migrantes al fomentar su inclusión sostenible y su contribución a las economías locales.

La Red de las Naciones Unidas sobre Migración (UNNM) lanza un nuevo informe, Tackling the Socio-Economic Consequences of COVID-19 on Migrants and their Communities: Why Integration Matters  (Abordar las consecuencias socioeconómicas de COVID-19 en los migrantes y sus comunidades: Por qué es importante la integración). La Organización Internacional del Trabajo (OIT) y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) han dirigido el trabajo del informe. Al mostrar ejemplos de beneficios tangibles para los migrantes y las comunidades de acogida, el informe destaca la importancia de proporcionar acceso a empleos decentes y protección social, desarrollo de habilidades y oportunidades de emprendimiento.

Por ejemplo, la OIT y el PNUD han apoyado a los gobiernos y a las organizaciones de empleadores y trabajadores de América Latina para reducir la vulnerabilidad y maximizar la contribución de los venezolanos desplazados en el extranjero . Uno de los principales objetivos ha sido generar oportunidades de trabajo decente. La mayoría de los venezolanos trabajan en el sector informal en sus países de acogida. A cambio, el Gobierno de Colombia proporciona evaluaciones de competencias y ofrece servicios de certificación para que los venezolanos puedan encontrar un trabajo decente. También garantiza una atención sanitaria inclusiva y otras formas de protección social, ayudando a sus hijos a ir a la escuela y promoviendo la cohesión social.

El informe se publica durante la Semana de la Migración , del 14 al 18 de febrero, un escaparate de las mejores prácticas en la aplicación del Pacto Mundial para una Migración Segura, Ordenada y Regular, antes de la celebración del primer Foro Internacional de Revisión de la Migración (IMRF por International Migration Review Forum) en mayo. El IMRF será una oportunidad vital para evaluar el progreso y trazar el camino a seguir para la gobernanza de la migración a fin de proteger los derechos humanos y laborales, y apoyar el desarrollo sostenible y resiliente.

A medida que salimos de la pandemia de la COVID-19, trabajar por la inclusión de los migrantes, hacer que la migración sea más segura, más ordenada y más regular, promover la cohesión social y lograr la integración evitará que otras crisis tengan efectos adversos similares. La recuperación nos ofrece una opción: volver a lo de siempre o hacer que la migración funcione para todos.

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